Cueva de los contrabandistas.
Un día como otro cualquiera, pero este con una pizca de intriga y misterio.
Hace años, como el todos los lugares del mundo que nos rodea, los caminos, pistas y carreteras se hacían y se siguen haciendo por las laderas de las montañas, en Almería sobre los años 80 decidieron ensanchar una pequeña carretera costera, la famosa carretera del cañarete, N-340, durante la demolición de la montaña aparecieron varios agujeros, algunos se cerraban quedando catalogados como abrigos naturales, hasta que apareció sin más un pequeño agujero que parecía que iba a mas, sin duda alguna, Alain Michel Thibault, fue su descubridor, pronunció un poco más la entrada, picando y quitando bloques de piedra, hasta que logro pasar, descubrió, exploró y topografió la famosa Sima del Francés, situada justo a la orilla de la carretera del cañarete, la historia en sí, trata de otra cueva, que la utilizaban los contrabandistas para guardar sus tesoros, un hombre mayor que conoció Alain le conto que hace muchos años cuando era niño entraba en la cueva, la cueva era artificial, ó sea picada en estratos marinos hasta un punto donde conectaba directamente con una cueva natural en caliza, llegando a un lago natural de agua dulce, la cueva en caliza es la Sima del Francés y tiene dos entradas una a la altura de la carretera y otra justo en la cima de la montaña y la cueva de los contrabandistas conecta en el lago con la Cueva del Francés.Alain me comento que estuvo hace años con esta persona mayor y que no pudieron llegar al lago porque había un derrumbamiento debido a los explosivos puestos en la montaña, para ensancharla carretera.
07 – 09 – 2008
Castell del Rey, Almería.
Ese día decidimos ir a ver la cueva, era la primera vez que iba, estaba intrigado por saber cómo era, si sería como se ven en las pelis, con su lago interior, y los tesoros escondidos bajo el agua, la imaginación juega a veces un papel muy importante en estas situaciones, te levanta los ánimos, llegando a afinar muchísimo más el sentido de la exploración, siendo más minucioso a la hora de observar el terreno a explorar.
Decidimos ir andando, está a unos 20 minutos de la casa de Alain.
Lo mejor de todo es que vas directamente por la montaña, pura naturaleza a tus pies, disfrutando a cada paso que das del entorno que te rodea.
Entrando en la cabecera del barranco.
Debíamos bajar por la cabecera del barranco, en introducirnos dentro del hasta llegar a la carretera Nacional – 340.
Cabra montes a unos 40 mts de distancia. Capas de estratos marinos.
Estratos de gres
Alain en la antigua carretera, N – 340.
Una vez al pie de la carretera, Alain me enseña a la distancia que se encuentra la Sima del Francés de la Cueva de los Contrabandistas, a unos 100 mts en paralelo con la cueva, se supone que conecta justo donde esta la diaclasa deteriorada de la sima.
Entrada de la Cueva del Francés.
Alain preparando el material, para Interior de la cueva. iniciar la exploración.
Volvemos atrás y decidimos prepararnos para entrar en la cavidad, no se necesita material personal de cuerda, solamente basta con un casco, iluminación y ropa adecuada para evitar roces en la piel.
Mi primera impresión fue desilusión por ver que la famosa cueva era una mina de extracción de mineral, en cuanto a la rama de mineralogía está bastante bien porque hay diversos tipos de minerales como el Celestit.
Examinamos a nuestro paso todo muy minuciosamente hasta llegar al corte del paquete de margas, donde conectamos con la Cueva del Francés, por medio de un pequeño paso donde hemos de arrastrarnos un par de mts hasta ponerse de pie.
Continuamos subiendo, bajando, en oposición, hay un par de sitios un poco estrechos, hasta llegar a una zona donde el techo de la diaclasa baja considerablemente, hasta hacer que avancemos a rastras e incluso forzar un paso para poder pasar.
Encontramos dos pequeñas galerías laterales, excavadas en dirección contraria, una sobre otra, realmente extraño.
Gateamos hasta quedar tendidos, reptamos hasta llegar a un paso estrecho, Alain intento pasar forzando el cuerpo en el estrecho paso, teniendo que retirarse a tiempo antes de quedar atrapado en aquella estrechez, lo intente un par de veces, pero el mono de cordura se agarraba demasiado a aquellas paredes con tacto de piedra de esmeril, decidí quitarme la ropa y quedarme en bañador, así no me quedaría atrapado en la estrechez tan pegajosa.
Tras varios intentos y posturas logre pasar aquel estrecho paso incordiante, me hice polvo la espalda el pecho las manos, con las aristas cortantes de la roca caliza, pero logre pasar algo que hacia muchísimos años que no había pasado nadie, termine el trabajo en ese paso para que Alain pasara sin problemas, rompiendo a golpe de machota dos tetones de caliza que se clavaban en el pecho y en la espalda, que por cierto me cortaron como si de una cuchilla se tratara, no hay nada mejor para olvidar el dolor, que un buen rato dentro de una cueva.
Una vez pase, me vestí, porque había mucha corriente de aire frio, no tenía ganas de coger enfriamiento, cuando quise continuar, se acabo todo, la fisura se cerraba a causa de un desprendimiento, seguramente provocado por los barrenazos de la obra al construir la carretera, Salí de allí y pasó Alain para ver lo que desde fuera no se veía, un cartel imaginario que decía, se acabo lo que se daba, tomamos fotos y decidimos salir, ya no teníamos que hacer allí, vimos los distintos minerales que había, que no eran pocos. No pudimos completar la vieja historia de los piratas contrabandistas, viendo con nuestros propios ojos el lago donde supuestamente escondían sus tesoros.
Foto de equipo.
Alain observando el paisaje, bonito dia
para pasear por la naturaleza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario